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jueves, 29 de septiembre de 2016

BLUE JASMINE: Una flor en el crepúsculo



        Título: "BLUE JASMINE" 
Comedia dramática
                                                        Año: 2013
                                                        Duración: 98´
                                                        Director: Woody Allen
                                                        Intérpretes principales: Cate Blanchett
                                                                                              Alec Baldwin
                                                                                              Sally Hawkins
                                                                                              Peter Sarsgaard
                                                        B.S.O.: Varios


  
Una vez más acudió Woody Allen a su cita cinematográfica anual y lo hizo con una película muy interesante. He de reconocer que no me consideraba muy fan del genio de Brooklyn (ahora soy un fiel seguidor) y que hasta entonces apenas había seguido su filmografía, pero después de haberme cautivado con "Match point" (2005) necesitaba otra prueba más que me enganchase a su peculiar forma de concebir el cine.

   La historia nos muestra a una Cate Blanchett -Jasmine- sublime, con una profundidad psicológica que no había visto hasta ahora. Con este papel, la ganadora del Oscar a la mejor actriz de reparto en 2004, por su actuación en "El aviador", consiguió su segunda estatuilla (En su día, cuando salí de la sala del Cine, lo vaticiné y nadie quiso creerme). 

   
   El trasfondo de la trama nos acerca dos mundos contrapuestos, mostrando la dificultad que supone asimilar la caída cuando has perdido lo que hasta ahora conocías por vida. Esas dos esferas tan distintas las podemos apreciar a través de los personajes de Jasmine (Cate Blanchett), acostumbrada a la vida de lujo en NYC que siempre le dio su marido Hal (Alec Balwin), y de su hermana Ginger (Sally Hawkins), una mujer de clase baja y separada, que trabaja como cajera en una tienda. Sin embargo, cuando la vida de Jasmine se desmorone se verá obligada a trasladarse a San Francisco, al humilde apartamento de su hermana y así tratar de rehacer su vida.

   Será entonces cuando comenzarán a aparecer en escena un sinfín de locuaces personajes quienes, con la ayuda de los antidepresivos y los combinados de Vodka, sacarán lo mejor de los dotes interpretativos de Blanchett. 

   
   La fotografía, como en todos los filmes de Allen, es muy salientable y el reparto excepcional: las interpretaciones de Alec Baldwin (en un papel que le viene como anillo al dedo), encarnando a Hal -marido de Jasmine-, Peter Sarsgaard - interpretando a Dwight-, pero por encima de todos la de Sally Hawkins, muy natural, dando vida a Ginger -hermana de Jasmine-, son dignas de disfrutar.

   A los que como yo sois seguidores de Woody Allen no os tengo que convencer porque estoy seguro de que si todavía no la habéis visto, no tardaréis en hacerlo (aunque esté algo alejada del cine tradicional del genial director), pero a los que estéis indecisos deciros que si queréis pasar un rato agradable y ver una película donde drama y comedia conviven en total armonía, esta es vuestra película. Podréis disfrutar, a mi juicio, de una de las mejores obras de Woody Allen de los últimos años junto con "Midnight in Paris" (2011).





martes, 27 de septiembre de 2016

EL MAGO DE OZ: En ningún sitio como en casa



Título: "EL MAGO DE OZ"
                                                    Fantasía. Musical
                                                    Año: 1939
                                                    Duración: 98´
                                                    Director: Victor Fleming
                                                    Intérpretes principales: Judy Garland
                                                                                          Ray Bolger
                                                                                          Jack Haley
                                                                                          Bert Lahr
                                                                                          Frank Morgan
                                                    B.S.O.: Herbert Stothart

   Hacía muchísimo tiempo desde la última vez que tuve ocasión de ver esta joya del cine. Un icono que permanece inalterable a pesar de los 75 años que lo separan ya de su estreno, allá por el año 1939. Una película que ha hecho disfrutar a varias generaciones de niños (y no tan niños) y que nos sigue deleitando a los amantes del buen cine. Esta vez la he visto en V.O. y he podido disfrutar, más si cabe, del sentido de sus diálogos y de la magia de su atmósfera. Escuchar a Judy Garland mientras entona el ya mítico "Over the Rainbow" es algo que todo el mundo debería hacer alguna vez en la vida.

   La historía nos sitúa en la lejana, triste y polvorienta ciudad de Kansas. Allí, la joven Dorothy (Judy Garland) vive en una granja con sus tíos Henry (Charley Grapewin) y Em (Clara Blandick). Junto a ellos conviven también una serie de pintorescos empleados que trabajan en la granja, en diferentes quehaceres. Sin embargo, Dorothy únicamente siente el cariño de su pequeño Totó, su pequeño perrito al que la malvada Sra. Gulch (Margaret Hamilton) quiere hacer desaparecer, tras ser mordida por éste.


   Motivada por ello, Dorothy escapa junto a Totó para evitar que se lo puedan llevar. Sueña con poder vivir en algún lugar mejor, sobre el arco iris, donde los problemas no existan. Es entonces cuando se ve sorprendida por un gran tornado que hace volar la casa y, tras sufrir un golpe en la cabeza que la deja inconsciente, despierta en un fantástico mundo llamado Oz. Allí, descubrirá que hay una bruja mala que quiere acabar con ella (la Bruja Mala del Oeste). Pero Glinda, la Bruja Buena del Este (Billie Burke), la pondrá en el camino a Ciudad Esmeralda, un largo sendero de ladrillos amarillos que la guiarán hasta el gran Mago de Oz, al que podrá pedir su deseo de regresar a Kansas, junto a su familia.

   El camino no estará exento de peligros, pero en él conocerá a los que a la postre serán sus compañeros de fatiga: el Espantapájaros (Ray Bolger), que desea un cerebro para poder pensar, el Hombre de Hojalata (Jack Haley), que anhela un corazón con el que poder sentir y el León cobarde (Bert Lahr), necesitado del coraje que se le presupone, pero del cual carece. Todos ellos deciden emprender este camino junto a Dorothy, con la esperanza de ver cumplidos sus respectivos deseos. 

   Durante este cometido podremos disfrutar de fantásticas canciones interpretadas por los distintos personajes. Algunas de ellas rápidamente las recordaremos de haberlas escuchado en alguna que otra ocasión. Pero, sin duda alguna, la más conocida y reconocible es la de "Over the Rainbow". Tema que recibió ese año el Oscar a la mejor canción original y considerada como la mejor canción de la historia del cine por el American Film Institute. Fue escrita por Harold Arlen y E.Y. Harburg e interpretada por Herbert Stothart.


   El rodaje de esta película estuvo salpicado de múltiples anécdotas. Una de las más relevantes fue que la actriz Margaret Hamilton, que interpretaba el papel de la malvada Bruja del Oeste, en la escena en la que desapareció de Munchkinland, cuando se produce la explosión y las nubes de humo, sufrió importantes quemaduras y estuvo algún tiempo en el hospital. La causa pudo estar en el maquillaje empleado, a base de cobre. La propia Margaret, cuando regresó al rodaje, se negó a filmar la secuencia en la que la Bruja del Oeste vuela sobre una escoba humeante. Betty Danko, una actriz de doblaje, resultó severamente herida al filmar la escena.

   En el caso del Hombre de Hojalata pasó algo similar. Al estar hecho su maquillaje de polvo de aluminio, después de varios días de rodaje ya no podía respirar, por lo que estuvo hospitalizado varios meses. Además, se comenta que el disfraz del Hombre de Hojalata siguió provocando disturbios en el rodaje, ya que el vapor que salía del mismo asustaba al perro encargado de interpretar a Totó, que en realidad respondía al nombre de Terry y cada vez que veía al Hombre de Hojalata echando humo, salía disparado del plató.

   El año en que vio la luz "El Mago de Oz", 1939, fue especialmente prolífico en cuanto a grandes superproducciones se refiere. Así, dicho año se estrenaron también clásicos como: "Cumbres borrascosas" (William Wyler), "Caballero sin espada" (Frank Capra), "La diligencia" (John Ford) o la célebre "Lo que el viento se llevó" (codirigida también por el propio Victor Fleming), que ese año recibió 9 Oscars, incluido el de mejor Dirección (uno de ellos honorífico, concedido a William Cameron Menzies).


   La fotografía de esta película me ha parecido espectacular para la época en que fue rodada. Los escenarios están minuciosamente recreados y el contraste cromático entre las escenas de Kansas (en color sepia) y las coloridas del mundo de Oz, es digno de mención. Y qué decir de la interpretación de Judy Garland! A mi juicio, su mejor papel de siempre. Sólo una excelsa Vivien Leigh, con su magnífica interpretación como Scarlett O´Hara en "Lo que el viento se llevó", la apartó de la estatuilla dorada.

   El mensaje que se esconde tras esta gran historia es que el verdadero objetivo siempre fue el camino, y en él todos ellos han aprendido lo imprescindible para obtener lo que necesitaban. El Mago de Oz lo materializa en algo físico, pero la realidad es que en su interior ya existía y sólo debía hacerse realidad. 

   A veces resulta necesario emprender un camino por los ladrillos amarillos de la vida para darnos cuenta de quiénes somos verdaderamente. Es a través de situaciones límite donde aprendemos a conocernos mejor.

    Y qué mejor que acabar esta reseña con la inolvidable "Over the Rainbow", tema principal de la película y versionado por multitud de artistas hasta la fecha.

   Y recordad, no lo olvidéis nunca: There's no place like home...