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martes, 27 de septiembre de 2016

EL MAGO DE OZ: En ningún sitio como en casa



Título: "EL MAGO DE OZ"
                                                    Fantasía. Musical
                                                    Año: 1939
                                                    Duración: 98´
                                                    Director: Victor Fleming
                                                    Intérpretes principales: Judy Garland
                                                                                          Ray Bolger
                                                                                          Jack Haley
                                                                                          Bert Lahr
                                                                                          Frank Morgan
                                                    B.S.O.: Herbert Stothart

   Hacía muchísimo tiempo desde la última vez que tuve ocasión de ver esta joya del cine. Un icono que permanece inalterable a pesar de los 75 años que lo separan ya de su estreno, allá por el año 1939. Una película que ha hecho disfrutar a varias generaciones de niños (y no tan niños) y que nos sigue deleitando a los amantes del buen cine. Esta vez la he visto en V.O. y he podido disfrutar, más si cabe, del sentido de sus diálogos y de la magia de su atmósfera. Escuchar a Judy Garland mientras entona el ya mítico "Over the Rainbow" es algo que todo el mundo debería hacer alguna vez en la vida.

   La historía nos sitúa en la lejana, triste y polvorienta ciudad de Kansas. Allí, la joven Dorothy (Judy Garland) vive en una granja con sus tíos Henry (Charley Grapewin) y Em (Clara Blandick). Junto a ellos conviven también una serie de pintorescos empleados que trabajan en la granja, en diferentes quehaceres. Sin embargo, Dorothy únicamente siente el cariño de su pequeño Totó, su pequeño perrito al que la malvada Sra. Gulch (Margaret Hamilton) quiere hacer desaparecer, tras ser mordida por éste.


   Motivada por ello, Dorothy escapa junto a Totó para evitar que se lo puedan llevar. Sueña con poder vivir en algún lugar mejor, sobre el arco iris, donde los problemas no existan. Es entonces cuando se ve sorprendida por un gran tornado que hace volar la casa y, tras sufrir un golpe en la cabeza que la deja inconsciente, despierta en un fantástico mundo llamado Oz. Allí, descubrirá que hay una bruja mala que quiere acabar con ella (la Bruja Mala del Oeste). Pero Glinda, la Bruja Buena del Este (Billie Burke), la pondrá en el camino a Ciudad Esmeralda, un largo sendero de ladrillos amarillos que la guiarán hasta el gran Mago de Oz, al que podrá pedir su deseo de regresar a Kansas, junto a su familia.

   El camino no estará exento de peligros, pero en él conocerá a los que a la postre serán sus compañeros de fatiga: el Espantapájaros (Ray Bolger), que desea un cerebro para poder pensar, el Hombre de Hojalata (Jack Haley), que anhela un corazón con el que poder sentir y el León cobarde (Bert Lahr), necesitado del coraje que se le presupone, pero del cual carece. Todos ellos deciden emprender este camino junto a Dorothy, con la esperanza de ver cumplidos sus respectivos deseos. 

   Durante este cometido podremos disfrutar de fantásticas canciones interpretadas por los distintos personajes. Algunas de ellas rápidamente las recordaremos de haberlas escuchado en alguna que otra ocasión. Pero, sin duda alguna, la más conocida y reconocible es la de "Over the Rainbow". Tema que recibió ese año el Oscar a la mejor canción original y considerada como la mejor canción de la historia del cine por el American Film Institute. Fue escrita por Harold Arlen y E.Y. Harburg e interpretada por Herbert Stothart.


   El rodaje de esta película estuvo salpicado de múltiples anécdotas. Una de las más relevantes fue que la actriz Margaret Hamilton, que interpretaba el papel de la malvada Bruja del Oeste, en la escena en la que desapareció de Munchkinland, cuando se produce la explosión y las nubes de humo, sufrió importantes quemaduras y estuvo algún tiempo en el hospital. La causa pudo estar en el maquillaje empleado, a base de cobre. La propia Margaret, cuando regresó al rodaje, se negó a filmar la secuencia en la que la Bruja del Oeste vuela sobre una escoba humeante. Betty Danko, una actriz de doblaje, resultó severamente herida al filmar la escena.

   En el caso del Hombre de Hojalata pasó algo similar. Al estar hecho su maquillaje de polvo de aluminio, después de varios días de rodaje ya no podía respirar, por lo que estuvo hospitalizado varios meses. Además, se comenta que el disfraz del Hombre de Hojalata siguió provocando disturbios en el rodaje, ya que el vapor que salía del mismo asustaba al perro encargado de interpretar a Totó, que en realidad respondía al nombre de Terry y cada vez que veía al Hombre de Hojalata echando humo, salía disparado del plató.

   El año en que vio la luz "El Mago de Oz", 1939, fue especialmente prolífico en cuanto a grandes superproducciones se refiere. Así, dicho año se estrenaron también clásicos como: "Cumbres borrascosas" (William Wyler), "Caballero sin espada" (Frank Capra), "La diligencia" (John Ford) o la célebre "Lo que el viento se llevó" (codirigida también por el propio Victor Fleming), que ese año recibió 9 Oscars, incluido el de mejor Dirección (uno de ellos honorífico, concedido a William Cameron Menzies).


   La fotografía de esta película me ha parecido espectacular para la época en que fue rodada. Los escenarios están minuciosamente recreados y el contraste cromático entre las escenas de Kansas (en color sepia) y las coloridas del mundo de Oz, es digno de mención. Y qué decir de la interpretación de Judy Garland! A mi juicio, su mejor papel de siempre. Sólo una excelsa Vivien Leigh, con su magnífica interpretación como Scarlett O´Hara en "Lo que el viento se llevó", la apartó de la estatuilla dorada.

   El mensaje que se esconde tras esta gran historia es que el verdadero objetivo siempre fue el camino, y en él todos ellos han aprendido lo imprescindible para obtener lo que necesitaban. El Mago de Oz lo materializa en algo físico, pero la realidad es que en su interior ya existía y sólo debía hacerse realidad. 

   A veces resulta necesario emprender un camino por los ladrillos amarillos de la vida para darnos cuenta de quiénes somos verdaderamente. Es a través de situaciones límite donde aprendemos a conocernos mejor.

    Y qué mejor que acabar esta reseña con la inolvidable "Over the Rainbow", tema principal de la película y versionado por multitud de artistas hasta la fecha.

   Y recordad, no lo olvidéis nunca: There's no place like home...





lunes, 26 de septiembre de 2016

AMELIE: Es cierto, te cambiará la vida



Título: "AMELIE"
                                                          Comedia dramática. Fantasía.
                                                          Año: 2001
                                                          Duración: 120´
                                                          Director: Jean-Pierre Jeunet
                                                          Intérpretes principales: Audrey Tautou
                                                                                               Mauthieu Kassovitz
                                                                                               Lorella Cravotta
                                                                                               Serge Merlin
                                                           B.S.O.: Yann Tiersen
                                                                                                

   He de decir que "Amélie" era, desde hacía mucho tiempo, una de las grandes olvidadas dentro de mi lista de pelis imprescindibles. Sí, lo reconozco, hasta el día de ayer no la había visto y la verdad, la espera ha merecido la pena y ha cumplido con creces mis expectativas, a pesar de que éstas eran altas. Que la trama se desarrolle en París y que la película fuese rodada en 2001, el año más importante de mi vida, hacía que su visionado fuese obligado. 


   La historia se centra en el personaje de Amélie Poulain (Audrey Tautou), una chica diferente al resto, con una fuerte introversión, que ha crecido en un entorno ausente de cariño, teniendo que valerse de su arrolladora imaginación para crearse su propio universo. 
   Hija de una madre a la que vio morir a los pies de Notre Damme por caérsele encima una turista que se suicidaba en ese momento, y de un padre (Raphäel Poulain, interpretado por el genial Rufus) que tras la muerte de su esposa, centró todo su afecto en un gnomo del jardín, hay un momento clave en la vida de Amélie (el cual, por supuesto, no desvelaré) que cambia su forma de concebir la vida. Y éste tiene lugar el día 30 de agosto de 1997, cuando Amélie tenía 22 años...


   A partir de dicho instante, Amélie tendrá un claro propósito: tratar de facilitar la vida a los demás, para lo cual se servirá de su gran ingenio. De esta forma consigue ayudar a un sinfín de personas con su peculiar toque de varita mágica: a Georgette, la vendedora de tabaco, a su vecino Raymond, un pintor obsesionado por los cuadros de Renoir, a Hipólito, un escritor fracasado e incluso a su propio padre. 

   Y muy importante será la aparición en escena de Nino (Mauthieu Kassovitz), un chico que se dedica a coleccionar fotos que la gente desecha en una cabina de fotomaton, por el que Amélie siente fascinación debido a su carácter soñador y solitario. En el encuentro de ambos jugará un papel determinante el ya citado Raymond. Éste intentará saldar su deuda con Amélie ayudándola a encontrar lo que sin duda ha olvidado en su tarea por hacer más agradable la vida de los que le rodean: su propia felicidad.

   Tan bella historia (y mensaje) le sirvió a Jean-Pierre Jeunet para rozar el Oscar al mejor guión original ese año, aunque sí se alzó con el premio Bafta en dicha categoría y los premios César a la mejor película y dirección.


   Quiero destacar el importante y determinante papel que la música juega en la ambientación de esta película. Resulta muy evocadora y ayuda a recrear la fantasía que envuelve la película. Impecable elección a cargo del compositor francés Yann Piersen Tiersen, haciendo del acordeón el instrumento perfecto para aportar la calidez necesaria en el momento preciso, haciendo de esas escenas por las bohemias calles de Montmartre momentos inolvidables, haciendo, en esencia, de esta B.S.O. una de las más bellas y reconocibles de los últimos tiempos (tema central: "La Valse d´Amélie"). También compuso la banda sonora de otra conocida película germana "Good bye, Lenin!" (2003).

   En cuanto a la fotografía simplemente decir que el trabajo de Bruno Delbonnel es sublime en este filme. Es, sin duda alguna, otro de los puntos fuertes de la película. De hecho, en el año 2010 recibió el premio a la película con mejor fotografía de la década 2000-2010 (casi nada).
 
   A mi juicio se combinan de forma muy inteligente los tonos ocres y un tanto oxidados de algunas escenas, con otros más coloristas y brillantes (destacando el color azul), que ayudan a desligar esos prismas de realidad y fantasía tan presentes durante todo el desarrollo de la trama.

   El título de esta entrada no puede resultar más evocador, pero a la vez más real. Ése era el propósito de Amélie Poulain en su vida, y lo cierto es que a todos los que hayamos tenido la suerte de haber visto esta película, en mayor o menor medida, también nos la ha cambiado. Una historia tierna, genuina, entrañable, ingeniosa, optimista. Sencillamente, imprescindible.